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¿Cómo meditar?

En el día a día, y más con los tiempos que corren donde la gente apenas tiene tiempo para nada, donde pasamos la gran mayoría del tiempo corriendo, donde no le damos un respiro a nuestra mente y muchas veces tampoco a nuestro cuerpo, el estrés, la ansiedad, la depresión y, en definitiva, el "caos mental" se han vuelto compañeros inseparables en nuestra rutina diaria.

 

 

Muchas veces hemos escuchado la expresión de "he de meditarlo ..." o "voy a meditar a ver qué solución le encuentro o qué se me ocurre ... " Según lo que la meditación implica todos esos conceptos no están correctamente aplicados ya que la meditación es un estado en que la mente se deja en silencio, las preocupaciones se apartan, el "corre corre" deja de existir, etc. La meditación es un estado de paz, de interiorización en el cual sólo debemos entrar en un estado de desconexión.

 

 

Tras haber conversado con muchas personas que han acudido a nuestro centro, amigos, familiares, etc. muchas veces hemos escuchado la expresión de "la meditación no sirve para nada ...". Está claro que, como todo en esta vida, si hacemos algo y no lo hacemos de la manera correcta no funcionará como debe; un deportista que no entrene ni tenga un mantenimiento tendrá menos posibilidades de alcanzar su meta frente a un deportista que entrene todos los días, lleve una dieta saludable, etc.

 

 

A continuación os damos una seria de consejos para aquellas personas que quieran empezar a meditar y no sepan como hacerlo:

 

  1. Crea o busca un ambiente tranquilo y relajante. La música suave puede venir bien, pero no es necesaria. Algo de incienso o alguna esencia puede ayudar siempre que sea de nuestro agrado. Es muy recomendable tener apagado el teléfono móvil, la televisión o cualquier otro aparato que pueda causar distracción.
  2. Si tenemos un safu aconsejamos utilízalo para sentarnos y si no en una silla o sobre un almohadón. Al ser posible doblamos las piernas lo más parecido a la posición de loto, pero no es requisito imprescindible (hay que pensar que las personas con problemas en las caderas o las rodillas también han de tener posibilidad de practicar la meditación).
  3. Lo más aconsejable es estar en una posición cómoda y con la espalda lo más recta posible pero sin que nos produzca molestia ni tensión ya que debemos poder respirar cómodamente.
  4. Deberemos de tener toda nuestra musculatura relajada, sin prisas, comenzamos desde los pies hasta la cabeza tomando el tiempo que sea necesario.
  5. Se recomienda que tengamos los ojos cerrados pero se pueden tener entreabiertos mirando a algo que nos sea agradable (particularmente desaconsejamos esto salvo que se esté practicando una meditación al aire libre).
  6. Para calmar nuestra mente y elimiar ese bombardeo constante de pensamientos debemos centrarnos en algo; en esta caso vamos a centrarnos en nuestra respiración (a esta técnica se le llama meditación Vipassana). Pondremos nuestra atención en cómo entra y sale el aire por nuestras fosas nasales. No se debe tratar de cambiar la forma en la que lo estamos haciendo, sólo deja que la atención se centre en cómo fluye el aire, sientiendo cómo el aire entra y sale. Si nuestra respiración es agitada esta se estabilizará pero para ello no debemos llevar la atención a ninguna otra parte de nuestro cuerpo ni dejar que ningún pensamiento nos invada.
  7. Cuando nos vengan pensamientos, volveremos a poner nuestra atención en la respiración, en las fosas nasales. No se trata de que pongas la mente en blanco. Se trata de que aquietes tu mente, y de esta forma disminuirá el número de pensamientos y habrá más espacio entre los pensamientos.
  8. Dejaremos que el tiempo pase y debemos dejarnos llevar por el estado de relajación que esta simple técnica nos proporcionará. Al principio puede que sólo empleemos 5 minutos pero con el paso del tiempo llegaremos a aguantar más tiempo.
  9. Cuando lo estimemos oportuno volveremos a tomar conciencia de nuestro cuerpo y volveremos a prestar atención a nuestros músculos, nos moveremos lentamente para asimilar que hemos salido de ese estado de meditación y cuando lo creamos conveniente nos levantaremos.

 

Al principio puede parecer e incluso resultar difícil pero siguiendo estos sencillos pasos veremos que conseguimos dominar esta técnica y notaremos los beneficios de tener una mente más calmada gracias a la meditación.

 

Hace un tiempo lei una frase que me gustó mucho y desde entonces la aplico y se la comento a las personas que acuden por nuestras instalaciones: "Si no tienes 20 minutos al día para meditar es que necesitas 1 hora ..."

 

Busquemos tiempo para nosotros; estando bien con nosotros conseguiremos estar bien con los demás.