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Limpiar piedras y minerales

En este artículo vamos a hacer un breve recorrido por algunas de las técnicas que conocemos sobre cómo limpiar nuestras piedras, recargarlas y deshacernos de ellas cuando estas culminen su ciclo de vida.

Tod@s hemos oído que una piedra (mineral, gema, etc.) al comprarlo hay que limpiarlo, recargarlo y que no debemos usarlo de inmediato ya que, al haber estado expuesto y ser tocado por muchas personas, nosotr@s absorberemos esas malas energías … Hay cierta parte de verdad en todo ello y bastante parte que no lo es.

Cuando compramos un mineral, sea la piedra que sea, esta normalmente se encuentra en un recipiente con otras piedras iguales o diferentes minerales, ¿no?. Normalmente vemos, tocamos, observamos y aquella que nos guste es la que elegimos comprar (realmente es la piedra la que nos está eligiendo a nosotros); bien sea porque nos ha llamado la atención, hayamos leído sobre esa piedra o porque alguna persona conocida nos ha dicho que esa piedra le aporta un estado de felicidad, protección, que desde que la tiene su economía ha mejorado, etc.

Cuando una piedra es cogida de un recipiente y vuelta a depositar en el mismo, la posible mala energía que recoja de la persona que la haya tocado se va a limpiar en una gran medida por el resto de las piedras que la rodean y están en contacto con ella. ¿Cómo sé si la vida útil de esa piedra ha llegado a su fin? El ejemplo más claro lo observamos en el cuarzo blanco o transparente ya que, normalmente, suele aparecer una mancha en su interior la cual no se irá por mucho que limpiemos la piedra; otro ejemplo para piedras opacas o coloridas es que estas se nos rompan al tocarlas o que simplemente la piedra no nos transmita nada (aquí he de aclarar que esto depende mucho de la sensibilidad de la persona ya que no todo el mundo reacciona igual ni tiene la misma sensibilidad a la hora de percibir la energía de un mineral) … esto es un tema delicado de tratar, la verdad.

Otro aspecto a tener en cuenta es que las piedras se cargan de energías negativas o se descargan (como las baterías) y hay que recargarlas para que estas sigan trabajando de forma efectiva. Esto si es recomendable hacerlo una vez hayamos comprado un mineral y cada cierto tiempo. ¿Cada cuánto tiempo? Eso lo dictaminará nuestra intuición y nuestra sensibilidad, pero por norma general como mínimo recomiendo que las piedras sean limpiadas y recargadas una vez a la semana.

En este punto he de hacer un pequeño inciso: cada piedra tiene unas características determinadas, unas propiedades específicas y unos atributos que se han ido comprobando y documentando con el paso de los años. Esto no implica que las piedras sienten igual a todo el mundo tratándose del mismo mineral. Un ejemplo claro; hay personas a las que el cuarzo blanco tiende a abstraerlas de la realidad, como si flotasen en una nube, como si el aquí y ahora no fuese real (yo sin embargo lo empleo muchísimo en sesiones de Reiki), o la turmalina negra, una piedra sin igual contra las energías negativas y que encima se limpia a sí misma, pero en mi caso en particular si la toco transcurrida menos de 1 hora desde que haya comido me marea … La próxima vez que vayan a comprar una piedra porque nos llame, nos guste, nos la recomienden, les aconsejo que primero la prueben y que no se aferren a esa piedra a ciegas y por siempre ya que puede ser que esa piedra nos siente bien en un determinado momento pero luego nos provoque un desequilibrio energético.

El primero de los métodos para limpiar una piedra creo que casi todo el mundo lo conoce o lo ha escuchado: poner la piedra en un vaso de agua con sal. Esto limpiará la piedra de las energías absorbidas pero no la recargará. Para recargarla sólo debemos dejarla a la luz de la luna o bien al sol, tan simple y tan sencillo.

Otro método muy práctico y que viene siendo como el anterior es llevarnos nuestros minerales a la playa y bañarnos con ellos o dejarlos metidos en el agua un ratito. Es agua salada así que los limpiará y luego nos tumbaremos al sol a secarnos o a disfrutar de él sin más dejando que nuestras piedras se recarguen con su energía.

Para los que practicamos Reiki hay otro método del que nos permite emplear la misma piedra varias veces con diferentes personas a lo largo del día, pues no necesitamos dejarlas en remojo ni ponerlas al sol; simplemente le damos Reiki a la piedra o conjunto de piedras. Esto se debería haber enseñado en la formación de Reiki que se haya cursado, pero si no ha sido así, si os ponéis en contacto con nosotros os lo explicaremos encantados.

¿Tienes un cuenco de cuarzo? Si es así, hazlo sonar con las piedras dentro o al lado y su vibración limpiará y recargará la piedra. Hay que tener algo de cuidado con esto ya que si metemos muchas piedras o alguna piedra grande con la vibración puede romperse nuestro cuenco de cuarzo; por ello recomiendo poner las piedras de una en una o colocarlas al lado.

Asociaciones aparte, si ponemos las piedras durante un momento al humo de un sahumerio con plantas que tengan la capacidad de limpiar, estas se limpiarán y se recargarán. Sé que el tema de los sahumerios es delicado y que muchas personas lo asocian a prácticas más esotéricas, santeras, etc. Hay plantas que por el simple hecho de estar ahí estarán transmutando energías sin que nosotros las quememos, las hirvamos, invoquemos a nadie, etc. Es una capacidad innata que tienen así que mejor no hacer asociaciones con “lo oculto” o “lo malo” y el uso de las plantas o los sahumerios. ¿Qué plantas sirven? Pues hay varias que nos servirán incluso la combinación de varias servirá para nuestro fin. Si alguien desea conocer más le invito a que nos pregunte y le responderemos encantados.

Para aquellos que tengan un jardín (una maceta terminará saturándose porque siempre es la misma tierra la que está confinada a un espacio determinado) pueden enterrar las piedras, regarlas y dejarlas al sol; este método también sirve para limpiar y recargar nuestras piedras.

Y por último, y creo que uno de los menos conocidos, es emplear un símbolo Antahkarana masculino y otro femenino, enfrentando los símbolos entre sí, y colocar las piedras en medio durante un par de horas (cuantas más piedras coloquemos más tiempo deberemos dejarlo, pero con 24 horas yo limpio todas mis piedras juntas).

      

Hay más métodos de limpieza de nuestros minerales pero creo que con este artículo os acercamos un amplio abanico de opciones donde podréis elegir y tener vuestros minerales al 100%.

Ahora bien, ¿qué debemos hacer cuando una piedra ha agotado su ciclo de vida? Simplemente debemos devolverla a su lugar de origen; un mineral viene de la tierra, así que lo ideal es que vayamos al monte, hagamos un agujerito en el suelo, le demos las gracias a esas piedras por habernos ayudado, las enterremos y agradezcamos a la tierra que nos haya brindado la facilidad de trabajar con tan magníficos elementos y que ahora los acoja de nuevo para su transición final. Si no queremos ir al monte, el mar es otra opción igual de válida.

Haced uso con conciencia de las piedras y tened ciertos aspectos en cuenta, como os hemos indicado, y disfrutaréis de los minerales de una forma diferente a como habéis hecho hasta ahora.